Evolución de las técnicas de reproducción humana

Desde el nacimiento de Lousie Brown en julio de 1978 considerado un hito en la reproducción humana mucho hemos avanzado en conocimiento y tecnología.

El “milagro” del nacimiento de Louise Brown fue el resultado de la combinación de dos personalidades excepcionales, el Dr Patrick Steptoe afamado ginecólogo y endoscopista británico que estaba trabajando en la obtención de ovocitos de la mujer a través de laparoscopia en ciclo natural y por otro lado del fisiólogo ingles Robert Edwards que se encontraba investigando el proceso de fecundación en laboratorio.

Ellos se encuentran en 1969 en un congreso médico y se ponen a trabajar juntos para después de unos 250 intentos conseguir el primer bebe “probeta” como fue denominado en su tiempo.

En 1979 se introduce la foliculometría ecográfica porque hasta entonces el control ovárico era exclusivamente hormonal y la primera punción ovárica transvaginal ecoguiada no se realiza hasta 1985 en Suecia.

Desde entonces la incorporación de la estimulación ovárica con la introducción inicial del citrato de clomifeno (1978) como estimulador endógeno, posteriormente de las gonadotropinas urinarias (1981) y las de ingeniería genética recombinante (1999).

Para el control del pico endógeno de LH, se introdujo primero el uso de agonistas de GnRh (1982) y posteriormente los antagonistas (1991), lo que simplifico el control de ciclo.

La incorporación de HCG urinaria inicialmente y recombinante posteriormente facilitó la programación de la punción folicular y la recuperación de más ovocitos maduros así como el soporte de fase lútea (1983).

El avance en el laboratorio de FIV también ha sido importante, la llegada de la micronyección espermática (1992) rescató muchos casos de factor masculino severo que hasta entonces se resolvían con semen de donante y los fallos de fecundación convencional.

Nuevos incubadores que incorporan control minucioso del embrión y nuevas técnicas genéticas (secuenciación masiva, DNA mitocondrial) han ido ampliando los recursos disponibles en reproducción, y es un camino que aún no ha terminado.


Dr. Manuel Izquierdo García
Eugin Madrid